CUENTO DE ILIANA PEÑALOZA (Continuación)

Por una ventana gritaba una señora “Se lo llevaron, se lo robaron” y la gente seguía rodeando las dos huellas. Al final de la tarde había tanta gente que parecía como si en la Plaza de Bolívar estuviera tocando Juanes con su “Paz sin fronteras”. La gente se preguntaba ¿qué pasó? Y la policía lo único que podía decir era: “Evidentemente por aquí huyó el ladrón. El tumulto duró varias horas y al final la señora que gritaba por la ventana con su cara enrojecida por tanto llorar salió diciendo “Lo encontré, lo encontré… el arete”.