CUENTO DE NANCY REVELO
|
Había una vez, en un pueblo muy lejano, dos hermanos, uno se llamaba Roberto y la niña Rebeca, les gustaba jugar mucho. A toda hora, su mamá vivía diciéndoles que el juego era importante, sin embargo almorzar y comer bien, también. Un día salieron a jugar muy temprano, su mamá les advirtió que a medio día tenían que llegar muy juiciosos a almorzar, ellos aseguraron que estarían muy cumplidos en la casa. La mañana pasó muy rápido, jugaron y se divirtieron mucho, cuando se iba acercando la hora de almorzar Rebeca le dijo a su hermano “Vamos, tenemos que llegar temprano, mamá nos está esperando”, sin embargo Roberto no hacía caso, Rebeca se puso muy brava y obligó a su hermano a cumplir con lo que habían prometido a su mamá, ellos reflexionaron y comprendieron que uno debe cumplir con lo que dice y por otra parte, que el comer y alimentarse bien ayuda a tener una vida sana. Llegaron a su casa y almorzaron felices en familia. |